La combinación de cuatro fármacos a dosis bajas evita la aparición de resistencias y es menos tóxica en el tratamiento de un tipo de cáncer de pulmón

Captura3

El tratamiento habitual de muchos cánceres consiste en bloquear la actividad específica de la proteína afectada por una mutación utilizando altas dosis de un fármaco. Esta estrategia, a pesar de ser efectiva en un inicio, conlleva que las células tumorales acaben desarrollando resistencias al tratamiento a través de la aparición de mutaciones secundarias, que potencian vías alternativas de crecimiento, y permiten a las células esquivar el efecto del fármaco. Este es el caso del cáncer de pulmón de célula no pequeña (NSCLC), causado por mutaciones en el receptor EGFR, en el que el tratamiento con inhibidores de EGFR conlleva la aparición de resistencia adquirida en la terapia dirigida.

El estudio dirigido por el Dr. René Bernards del Netherlands Cancer Institute (NKI), con la colaboración de los investigadores Alberto Villanueva y Ernest Nadal del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y del Instituto Catalán de Oncología (ICO), y Agustí Vidal del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB), ha desarrollado una nueva aproximación terapéutica para tratar este tipo de tumores a través de un cóctel de fármacos a dosis bajas, llamado MLD (del inglés, Multilpe Low Dose). Esta combinación tiene por objetivo inhibir la acción de varias proteínas de una misma vía de señalización imprescindible para la célula tumoral de manera simultánea.

Concretamente, en este estudio publicado en la revista Nature Communications, muestran que al menos un 20% de la dosis efectiva de los fármacos, es suficiente para bloquear completamente la vía de señalización y la proliferación de las células, cuando se utiliza la combinación de cuatro inhibidores. En los estudios in vitro con líneas celulares, así como en los modelos animales generados mediante la implantación de biopsias de pacientes en pulmones de ratones, se vieron respuestas duraderas a la terapia MLD sin toxicidad asociada. Aunque, cada fármaco por separado en dosis bajas no tenía ningún efecto, la combinación de los cuatro implicaba un efecto sinérgico que conseguía detener el crecimiento tumoral.

Los resultados de este estudio muestran que la combinación de varios fármacos que actúen sobre diferentes componentes de una vía de comunicación necesaria para las células tumorales, y además, hacerlo en dosis bajas, conlleva una eficacia a más largo plazo de los tratamientos antitumorales, y evita la aparición de resistencias por partes de las células tumorales. Aunque por el momento sólo se ha probado en un tipo de tumores de pulmón, los investigadores creen que esta nueva aproximación podría ser extensible a otros tipos de tumores. Se plantea iniciar ensayos clínicos para comprobar la eficacia de esta estrategia en pacientes con tumores NSCLC portadores de la mutación EGFR.

Este estudio ha contado también con la colaboración de la Dra. Enriqueta Felip y el Dr. Alex Martín de la Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO).

Ir arriba