Frenar el flujo de las células cancerosas favorece la metástasis

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Nueve de cada diez muertes por cáncer se producen a causa de la metástasis. Este fenómeno se produce cuando las células cancerosas se desprenden del tumor original y se diseminan por el cuerpo anclándose a otros órganos y formando nuevos tumores.
Investigadores del IDIBELL han participado en una investigación en la que se demuestra que la proteína Prrx1 impide que células cancerosas aniden en otros órganos y, por lo tanto, generen nuevos focos de cáncer. El trabajo ha sido liderado por la investigadora del Instituto de Neurociencias del CSIC y la Universidad Miguel Hernández, Ángela Nieto, que también forma parte del Comité Científico Externo del IDIBELL. El estudio ha sido publicado en el último número de la revista Cancer Cell.
Por parte del IDIBELL, ha participado en el estudio la investigadora del grupo de Claves Biológicas del Fenotipo Invasivo y Metastásico, Àngels Fabra, así como el investigador del Campus de Bellvitge de la Universidad de Barcelona Alejandro Barrallo-Gimeno.
Para que un foco de cáncer se propague a otros órganos, sus células deben sufrir un proceso conocido como transición epitelio-mesénquima (EMT, de sus siglas en inglés) debido al cual se vuelven móviles e invasivas, y comienzan a viajar por el torrente sanguíneo. No obstante, para volver a anclarse a un nuevo órgano o tejido deben recuperar sus características iniciales, es decir, perder la movilidad.

La investigación ha detectado que la transición de célula cancerosa móvil a inmóvil implica la pérdida de su componente Prrx1. La coordinadora del estudio destaca que “aunque este componente es uno de los factores que favorecen la diseminación inicial de las células cancerosas y su llegada a otros órganos, es necesario que se apague para que esas células se agrupen para formar otros tumores”.
Los tumores con elevadas cantidades de Prrx1 son, por tanto, los de mejor pronóstico, ya que no pueden formar metástasis. El también investigador del Instituto de Neurociencias Óscar Ocaña, considera que “la estrategia terapéutica de bloquear la EMT para evitar la propagación de tumores sólo sería efectiva si se realiza antes de que las primeras células cancerígenas se desprendan del tumor primario, lo cual suele ocurrir en fases muy tempranas de la enfermedad y generalmente antes de haber obtenido el diagnóstico”. De hecho, añade Ángela Nieto, “el bloqueo de la EMT en estas condiciones favorecería la aparición de nuevos tumores”. Sin embargo, la investigación también muestra que una estrategia dirigida a atacar otras propiedades de las células cancerosas, sí funcionaría contra la metástasis.
Los resultados han sido obtenidos gracias al estudio de diversos modelos animales: pollo (Gallus gallus domesticus), pez cebra (Danio rerio) y ratón (Mus musculus), y el análisis de muestras de pacientes. Además del IDIBELL, el trabajo ha contado con la participación de investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid) y de la Fundación MD Anderson Internacional.
Fuente: CSIC

Ocaña OH, Córcoles R, Fabra A, Moreno-Bueno G, Acloque H, Vega S, Barrallo-Gimeno A, Cano A, Nieto MA. Metastatic Colonization Requires the Repression of the Epithelial-Mesenchymal Transition Inducer Prrx1. Cancer Cell. 2012 Nov 27. pii: S1535-6108(12)00442-4. doi: 10.1016/j.ccr.2012.10.012. [Epub ahead of print]

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