La mayoría de alimentos de origen vegetal son ricos en polifenoles, unos componentes con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Los hay de muchos tipos, presentes en diversos tipos de alimentos: las isoflavonas, más bien presentes en la soja, o los ácidos fenólicos, mayoritariamente en el café, son algunos ejemplos. Parece ser que estos compuestos podrían tener propiedades beneficiosas para la salud, incluso ayudando a regular el peso corporal o los niveles de glucosa en sangre.
Es por ello que no se descarta que estas moléculas puedan participar en el manejo del riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer o diabetes tipo II. En esta línea, un equipo de investigación del IDIBELL-ICO liderados por la Dra. Delphine Casabonne y el Dr. Raúl Zamora ha querido profundizar en las potenciales propiedades positivas de los polifenoles, y ver qué efecto pueden tener en el desarrollo de un grupo heterogéneo de cánceres hematológicos: las neoplasias linfoides. El estudio, con los Dr. Enrique Almanza y Dr. David Guananga como primeros autores y publicado recientemente en la revista British Journal of Cancer es el primero que se ha hecho nunca para investigar la asociación entre la ingesta de polifenoles y el riesgo de desarrollar linfomas con una gran población europea.
Las neoplasias linfoides, un grupo heterogéneo de cánceres de la sangre
Las neoplasias linfoides son un grupo de tumores hematológicos extremadamente heterogéneo que se desarrollan en los linfocitos, unas células del sistema inmunitario encargadas de protegernos ante las infecciones, entre otras funciones.
«Existen más de 75 tipos de neoplasias linfoides, más o menos agresivas, con tratamientos y pronósticos radicalmente diferentes«, explica la Dra. Delphine Casabonne, investigadora principal CIBERESP e IDIBELL-ICO, experta en epidemiología de las neoplasias linfoides y codirectora del estudio. «Que sean tan diferentes dificulta su estudio, pero hay que seguir investigando para entender cómo se desarrollan y cómo podemos prevenirlos. De estos cánceres conocemos pocos factores de riesgo modificables. Por ello, estudios como este son importantes para identificar nuevos potenciales factores de riesgos o protectores«, concluye.
La cohorte EPIC, un esfuerzo europeo para estudiar la dieta y el cáncer
El estudio del grupo del IDIBELL-ICO se ha realizado en el marco de la cohorte europea EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition): un proyecto colaborativo europeo iniciado en los años 90 donde se reclutaron más de 350.000 personas, de 7 países diferentes, que se han seguido durante una media de 14 años para investigar las relaciones entre la dieta, los estilos de vida, la genética, el cáncer y otras enfermedades crónicas. Las grandes dimensiones del estudio EPIC, han permitido identificar a 2.394 participantes que han desarrollado neoplasias linfoides durante el seguimiento. Se comparó la ingesta de polifenoles en la dieta entre quienes van y no desarrollaron cáncer, para analizar si había diferencias significativas. Además, la cantidad enorme de datos recogidos en el estudio EPIC también permitió explorar esta relación en subtipos de neoplasias linfoides menos frecuentes.
Estudios epidemiológicos: salir del laboratorio para contrastar las hipótesis
En las últimas décadas, cada vez más grupos de investigación se han embarcado en el estudio de los polifenoles y sus propiedades, sobre todo en estudios de experimentación con cultivos celulares y animales de experimentación. Pero hasta ahora había pocos datos epidemiológicos que apoyaran lo que se veía en el laboratorio. Más en el caso del desarrollo de neoplasias linfoides, donde los estudios son muy limitados.
Ahora, el estudio del equipo formado por el grupo de Infecciones y cáncer y de Nutrición y cáncer del IDIBELL-ICO ha permitido poner la primera piedra en el camino de esta línea investigación. Mayoritariamente, parece que no existe una asociación clara entre la ingesta de polifenoles y el riesgo de desarrollar neoplasias linfoides. Ahora bien, entrando en detalle y analizando las relaciones específicas de algunas subclases de polifenoles, se han detectado dos posibles asociaciones: por un lado, las isoflavonas, los polifenoles de la soja, tendrían cierta acción protectora reduciendo ligeramente el riesgo de linfomas; y, por otro, el consumo elevado de algunos ácidos fenólicos, presentes en el café, se relacionaría con un aumento del riesgo de linfoma de Hodgkin.
«Las asociaciones que hemos encontrado son un buen punto de partida, pero hay que situarlas en su contexto y completar nuestras observaciones con otros estudios», aclara el Dr. Raúl Zamora, investigador principal del IDIBELL-ICO y codirector del estudio. «Este estudio es más bien una primera tentativa en salir del laboratorio y comprobar a pie de calle si las propiedades de los polifenoles son como nos pensamos. A partir de los resultados, podemos plantear nuevas hipótesis e investigaciones para profundizar en las propiedades de estos compuestos.»
La dieta, un factor de gran variabilidad difícil de estudiar
Ahora bien, la dieta es un factor de gran variabilidad entre poblaciones, especialmente entre diferentes zonas geográficas y países, como es el caso del estudio EPIC. Por ejemplo, evaluando la ingesta media diaria de polifenoles, entre todos los países estudiados, los daneses fueron quienes registraron un mayor consumo (una media de 1.573 mg /diarios) mientras que la ingesta más baja fue en España (728 mg/d). Dentro de cada país y de cada momento, la variabilidad también es importante. No es lo mismo la dieta de un danés a la de un catalán, pero tampoco lo es la de un catalán con la de un andaluz o un gallego. Los hábitos dietéticos evolucionan, y la creciente tendencia a aumentar los componentes vegetales en la dieta podría tener un impacto en la salud que aún se debe estudiar.
«Estamos trabajando en ello. De hecho, la incidencia de algunos subtipos de neoplasias linfoides en población asiática es menor. Si es cosa de la dieta, y la soja como componente principal de sus hábitos alimentarios tiene algo que ver, todavía debemos descubrirlo. Los estudios en poblaciones asiáticas con un alto consumo de productos de soja ayudarán a aclarar esta relación», adelanta la Dra. Casabonne.
El Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) es un centro de investigación creado en 2004 y especializado en cáncer, neurociencia, medicina traslacional y medicina regenerativa. Cuenta con un equipo de más de 1.500 profesionales que, desde 73 grupos de investigación, publican más de 1.400 artículos científicos al año. L ́IDIBELL está participado por el Hospital Universitario de Bellvitge y l ́Hospital de Viladecans de l ́Institut Català de la Salut, l ́Institut Català d ́Oncologia, la Universitat de Barcelona y l ́Ajuntament de L ́Hospitalet de Llobregat.
IDIBELL es miembro del Campus d ́Excelencia Internacional de la Universidad de Barcelona HUBc y forma parte de la institución CERCA de la Generalidad de Cataluña. En el año 2009 se convirtió en uno de los cinco primeros centros de investigación españoles acreditados como instituto de investigación sanitaria por el Instituto de Salud Carlos III. Además, forma parte del programa HR Excellence in Research de la Unión Europea y es miembro de EATRIS y REGIC. Desde el año 2018, el IDIBELL es un Centro Acreditado de la Fundación Científica AECC (FCAECC).
